Hace algún tiempo di con un artículo donde dos investigadoras reproducían la muy compartida opinión de que el verbo gustar forma parte de ese grupo de verbos defectivos que la tradición (El Magisterio, que diría la Lyra de Materia Oscura) dio en llamar “terciopersonales” (como el verbo llover, por ejemplo). Así, al igual que se puede leer en muchos manuales de manera explícita, ellas precisaban que el verbo gustar solo se usa en tercera persona: “Me gusta…/Me gustan…”. Hasta aquí todo normal, es decir, mal. Lo interesante es que al final de su trabajo presentaban una propuesta didáctica, y esta propuesta didáctica giraba en torno a la explotación de una canción llamada, ni más ni menos, “Me gustas (Manu Chao). ¿Suena familiar?

No sé cómo de atrevida les resultará esta afirmación, pero sí: el verbo gustar es un verbo normal. Es decir, que se conjuga en todas las personas, como cualquier otro verbo. Y en mi opinión, los estudiantes de español tienen derecho a saberlo, a entenderlo cuando los nativos lo usan, y a usarlo ellos mismos desde los mismos albores de su aprendizaje. Porque, ¿en qué nivel se aprende en inglés a decir “I like you”?

Por contribuir en algo al merecido descrédito del Magisterio diseñé esta secuencia de actividades que mis estudiantes de A2, encerrados en buen tuntún del gusta/gustan, han tomado como una verdadera epifanía. ¿Quién más se atreve a liberar a sus estudiantes del absurdo de la terciopersonalidad?