Si no sabes de qué gramisterio estamos hablando, mira antes aquí.

 

Me alegró mucho que Luis y Jess rondaran esta solución, pero la emoción es mucho más emocionante cuando se despierta en el alma cándida de la propia clase. Quiso la fortuna que el otro día, antes de proyectar esta presentación, preguntara a mis estudiantes cómo se imaginaban ellos «dos por tres» en imágenes. Cuando Jacqueline vino a describir exactamente esta animación yo no dije nada y me limité a hacer clic en el botón del mando para hacer de la pantalla un eco. Aquel día una imagen valió más que una lista de usos.