2 septiembre, 2025
Hace ya un buen tiempo dejé planteada una encuesta para poner a prueba la agudeza visual del lector identificando ejercicios de gramática que no son ejercicios de gramática. Con la previsible conclusión simétrica de cómo de finos andamos para hacer que un ejercicio que se pretende que sea de gramática sea, efectivamente, de gramática. Planteaba para ello tres ítems, dos de los cuales cumplen perfectamente su función como ejercicios de gramática, y un tercero que no solo no la cumple, sino que es perfectamente inútil.
¿Cómo salió la cosa? ¿Qué datos arroja sobre la capacidad de los profesores de español de hacer que un ejercicio de gramática sea de gramática? Si tú no respondiste a este reto todavía estás a tiempo volviendo a aquel post antes de que desvelemos aquí la solución.

¡Aviso de spoiler ahora!
Han participado en este tiempo 211 lectores en la encuesta. De todos ellos, y muy sorprendentemente para mí, tan solo 49 (el 23.2%) identificó correctamente el ítem problemático (ejercicio A). El resto, 162 de ellos (el 72.8%) erró en la identificación, lo que significa que asumió como perfecto ejercicio de gramática un ítem que en modo alguno sirve para practicar ni evaluar habilidad gramatical alguna. En otras palabras, 3 de cada 4 encuestados se mostró capaz de administrar a sus estudiantes como ejercicios de gramática ejercicios que en realidad se resuelven sin gramática, aplicando simplemente el sentido común.

No quiero daros la chapa demasiado con mis opiniones sobre el porqué de esta extensa flaqueza en profesores (y alumnos), así que os invito a compartir vuestras hipótesis y si encarta, y solo si encarta, igual intervengo para sugerir algo.
Mientras tanto, me alegra mucho poder ofreceros este experimento mental no solo mejorado y aumentado, sino convertido en experimento de clase real: es clicar en la portada que ves en la imagen siguiente y saltarás a una presentación que puedes proyectar en tu clase, con acceso a un cuaderno de ejercicios interactivo para que tus estudiantes resuelvan los ejercicios. (Incluye un video explicativo de la secuencia, aunque esto no es lo mejor en absoluto, dada la incomodidad que siento hablándole a mi ordenador).
La secuencia de actividades te dará para una clase completa sobre objetos directos y una clara autoridad para opinar después sobre cómo ven los estudiantes, en este caso, los ejercicios de gramática que intentan ser de gramática. Porque te anticipo sorpresas como que muchos de ellos se queden ciegos ante un estímulo gramatical tan ligero y simple como femenino singular solo por la presión de la más natural de las tendencias humanas: el recurso al conocimiento del mundo, también conocido como sentido común.
¿El sentido común, enemigo de la gramática? Así es.

20 septiembre, 2025 @ 1:18 pm
La intuición nos hace emplear el sentido común a la hora de realizar ejercicios y también al crearlos. Estos materiales que nos obligan a profesores y estudiantes a poner el foco en la forma son estupendo y muy prácticos. Sin duda ayudan a transmitir que la gramática es significado. ¡Gracias!