En una reciente memoria de Máster, el profesor Luis Priego se hacía eco de un problema que he visto expresado más de un par de veces: la dificultad para interpretar el concepto de declaración.

“El concepto declaración puede ser muy confuso para los estudiantes, especialmente en el contexto sinohablante, para quienes no existe diferencia significativa entre declarar y explicar”. (…) Traducir al chino el concepto declarar no es tarea baladí. Los conceptos que más se aproximan a la idea de Ruiz Campillo son los de Biăo Shù 表述 y Chăn Shù 闡述, ambos traducidos como “explicar, narrar”. Incluso el concepto Chén Shù 陳述 (con el cual se traduce al chino el modo indicativo, Chén Shù Shì 陳述式), también remite a la explicación, aceptando en chino enunciados no-declarativos como “no creo que mañana salga con Andrés”. (p.25)

Cierto: el concepto de declaración puede y suele, como he dicho, ser objeto de confusión. Aunque no tendría por qué. Permitidme intentar una explicación de por qué no tendría por qué basada, por qué no, en el dócil artificio del símil. Sea por ejemplo la asombrosa perfecta lógica de las tres chocantes respuestas de Jenny a estas tres preguntas gramaticales de su profesor:

 Profesor: ¿Cuál es el sujeto y el objeto en la siguiente frase: “La maceta mató al mayordomo”?

 Jenny: El único sujeto en esta oración es el mayordomo. La maceta es un objeto. Concretamente el objeto que produjo la muerte al sujeto.

Profesor: ¿Con qué concuerda “blanco” en la frase “En el papel blanco había escrito un 7, en el azul un 5, en el rosa un 4 y en el verde también un 7”?

Jenny: “Blanco” concuerda con “verde”, ya que los dos papeles de ese color muestran el mismo número (7).

Profesor: Identifica al menos un complementos directo y un complemento indirecto en la oración ”La falda que le compramos tenía el mismo color que la blusa, y también le buscamos un bolso un poco más claro pero que hacía juego”?

Jenny: El complemento más directo es la falda, porque complementa directamente a la chaqueta formando ambos el traje, y el indirecto el bolso, porque es ligeramente más claro pero sobre todo porque no es estrictamente necesario llevar bolso con el traje.

 

¿Por qué estas respuestas solo son imaginables en nuestra imaginación? ¿Por qué en la realidad real nadie se queja de la mala interpretación sistemática de conceptos como objeto directo, sujeto o concordancia? Obvio: porque estos conceptos no se interpretan según el significado común de las palabras que les dan nombre, sino que se les otorga una definición especial y específica para servir de herramienta metalingüística que se debe aprender y aplicar en este sentido en tanto se esté en clase y hablando de lengua. ¿Por qué sí se malinterpreta el concepto de declaración? Evidente: porque se deja interpretar la palabra declaración en su sentido común, es decir, porque no se da su definición lingüística y no se aplica estrictamente en el sentido de esta definición. Que era, y es, la siguiente:

  •  Una declaración es la representación formal (lingüística) de lo que un sujeto sabe o piensa.

Como sucede con los objetos directos o la concordancia, lo importante del concepto de declaración, lo que puede servir a los efectos de tomar decisiones gramaticales basadas en una lógica uniforme, no es la palabra que elegimos para dar nombre al fenómeno, sino la definición del fenómeno. Si no te gusta “declaración”, llámalo X.

 

Esto por un lado. Por el otro está el rigor analítico en la aplicación del concepto. Sea cual sea la palabra que usemos para representarlo, será inútil si lo referimos cada vez al predicado equivocado. Es lo que sugiere la última afirmación en el párrafo citado más arriba: el enunciado  “no creo que mañana salga con Andrés” sí es declarativo (de ahí el indicativo “no creo”). Lo que no es declarativo es el predicado subordinado “que salga con Andrés” (de ahí el subjuntivo “salga”). Hagamos la prueba del algodón con la siguiente oración, enunciada por la compañera preferida de Jenny, Mengjiao:

我不认为我明天会跟Andres约会
(«No creo que mañana salga con Andrés»)

Nótese que si usamos 陳述 para referirnos al predicado principal (en indicativo), diremos la verdad:

她陈述她不认为她明天会跟Andres约会
(Mengjiao está declarando que NO CREE que salga mañana con Andrés: ESTO ES CIERTO)

Pero si hiciéramos lo propio con el subordinado (subjuntivo), incurriríamos en una falsedad:

她陈述她明天会跟Andres约会

(Mengjiao está declarando que SALDRÁ mañana con Andrés: ESTO SERÍA FALSO)

Lo que parece apuntar a que la utilidad de Chén Shù ( 陳述 ) o traducciones similares probablemente no diste tanto de la del concepto de declaración, ni las dificultades de interpretación a las que tienen que hacer frente sean muy distintas. Dificultades que se concentran, principalmente y en ambos casos, en dejarse llevar por la suave corriente de la interpretación holística (qué significa el enunciado como tal) en lugar de practicar el análisis consciente de la configuración sintáctica (qué significa el modo verbal en cada predicado concreto). En tanto se persista en esta confusión, la lógica de la gramática estará muy lejos de nuestro alcance. Y del de nuestros alumnos.