El gran Nick Lintel se preguntaba en un comentario reciente si existe una explicación de usos del indicativo con matrices de comentario como los que ha escuchado en México:

  • ¡Qué bien que viniste!

en lugar de

  • ¡Qué bien que hayas venido/vinieras“.

No sé cuántas explicaciones verosímiles podrían darse, pero la mía me la di a mí mismo hace ya y quedó fijada en un dibujito en el curso superior de español El Ventilador (Difusión):

Lo que dice esta escena es que ambas son posibles (no solo en México), que se trata de un “juego” (no una excepción), y que como tal tiene una perfecta lógica sistemática. Esta lógica es la lógica del contexto 2C (comentarios) según el mapa desplegado en este artículo, donde se explica así:

Esta es la ley, y esta es su lógica. Pues bien, con la misma lógica de la ley se puede jugar con la ley sin contradecirla, igual que los aviones juegan con la ley de la gravedad sin romperla. En muchas situaciones podemos, en efecto, decir “Es bonito que Ana es mi amiga” porque queremos hacer “dos cosas al mismo tiempo”: declarar que el hecho de que Ana sea mi amiga ES bonito, y declarar de una manera marcada que Ana ES mi amiga. ¿Quién o cuándo podría querer jugar así? Bueno, por ejemplo todo aquel que cuando pronuncia este enunciado se da cuenta de que el hecho que comentamos puede no estar asumido previamente en la idea del mundo del oyente, y siente la necesidad de declararlo para él en el propio acto de formular su enunciado. Es lo que sucede en ejemplos como este:

  • No, no conozco a esa chica. ¿Qué es lo que te gusta de ella?
  • Me gusta que es muy madura, que sabe lo que quiere, y que cuando dice una cosa la dice de corazón.

Nótese que un subjuntivo (“Me gusta que sea madura”) sonaría a oídos nativos como dar por hecho que el oyente está al tanto de las características de la chica, lo que no es verdad en este caso y llevaría a la extraña sensación de que el hablante lo da por conocido, mientras que la declaración que implica el indicativo crea el efecto claro de ‘estoy informándote’. Tanto es así, que si hay un tipo de texto o contexto donde este juego está extendido es en el del periodismo (y en realidad en todo tipo de contexto informativo), y con toneladas de razón: su propósito es informar. Por supuesto, el periodista puede informar y después comentar, pero también puede presentar la información como el comentario de un hecho que declara -informa- al tiempo que lo comenta:

  • Lo interesante de esta editorial [Letra Roja] es que busca promover material de autores contemporáneos en español, para que este sector no se olvide de su lengua materna. También es interesante que tiene mucha presencia a escala internacional.

Y luego están los juegos psicológicos, como el de la chica de la ilustración, que no se acaba de creer que haya aprobado y tiene que repetírselo (declarárselo) a sí misma para sentir que es verdad (“¡He aprobado, he aprobado!”), mientras a su padre le basta con mencionarlo.

Sí, es mareante la cantidad de efectos diferentes que se pueden obtener de la manipulación de un significado, solo un significado, y siempre el mismo significado: declaración.

Para interesados en cómo explicar este contexto 2C (comentarios) con un nivel de detalle súper superior, aquí dejo la sesión 6.3 del citado El Ventilador:

(Si no se ve la presentación incrustada, haz clic aquí)

 

Os va a interesar… ¡que incluye las soluciones!